domingo, 12 de febrero de 2017

HACE 2 AÑOS, MUERE MÁXIMO DAMIÁN HUAMANÍ, VIOLINISTA PERUANO, EMBAJADOR MUNDIAL DEL FOLCLOR ANDINO, EL 12 DE FEBRERO DE 2015

TRISTES NOTICIAS EN EL MUNDO DE LA MÚSICA, EL 12 DE FEBRERO DE 2015, CON LA MUERTE en el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins de Lima, PERÚ, A LOS 78 AÑOS DE EDAD, LUEGO DE PERMANECER ALGUNAS HORAS RECLUIDO EN LA SALA DE CUIDADOS INTENSIVOS, DONDE NADA PUDIERON HACER PARA CONTRARRESTAR LA CRISIS DIABÉTICA DEL CÉLEBRE VIOLINISTA Y EXPONENTE DE LA MÚSICA ANDINA, Máximo Damián Huamaní, RECORDADO TAMBIÉN AL LADO DE SU ESPOSA Y CANTANTE, ISABEL ASTO.  
Máximo Damián Huamaní, HABÍA NACIDO EN del pueblo de San Diego de Ishua, distrito de Aucara, provincia de Lucanas, departamento de Ayacucho, Perú, EL 20 de diciembre de 1936, EN EL HOGAR DE Justiniano Damián y Toribia Huamaní, PAREJA ARRAIGADA EN EL CAMPO Y quechuahablante, DONDE LA MÚSICA ERA UNA FORMA DE VIDA ALTERNA A SUS LABORES COTIDIANAS, SIENDO DE SU PADRE DONDE ADQUIERE SU AMOR POR EL VIOLÍN, EL MISMO CON QUE SU PROGENITOR SOLÍA RECORRER LOS PUEBLOS ALEGRANDO A LA POBLACIÓN. 
LO CIERTO ES QUE MÁXIMO NO TERMINÓ LOS ESTUDIOS PRIMARIOS Y EN UN INICIO SU PADRE LO ALENTABA A TRABAJAR LA TIERRA, PERO EN CONTRA SUYA, SE EMPEÑÓ EN APRENDER A TOCAR VIOLÍN, HASTA QUE SU PADRE ACCEDIÓ Y LE DIO INSTRUCCIÓN SUFICIENTE PARA SALIR ADELANTE, SIN SABER QUE DEBERÍA ABANDONAR SU HOGAR ABRUPTAMENTE RUMBO A LIMA, A LOS 14 AÑOS, HUYÉNDO DEL CASTIGO DE SU PADRE POR OCASIONAR DESTROZOS EN EL CAMPO, DEBIENDO REALIZAR OFICIOS VARIOS EN UNA CAPITAL CUYO AMBIENTE LO HACÍA AÑORAR SUS TIERRAS RURALES, NOSTALGIA QUE MITIGABA AL TOCAR EL VIOLÍN Y AMENIZAR LAS REUNIONES DE SUS PAISANOS LOS DOMINGOS, DONDE MUY PRONTO SE HIZO POPULAR. 
EL TALENTO DE DAMIÁN NO PASÓ INADVERTIDO Y FUE EL ESCRITOR Y LITERATO, ADEMÁS DE ESTUDIOSO Y DIFUSOR DEL FOLCLOR, JOSÉ MARÍA ARGUEDAS, QUIEN EN POCO TIEMPO FUE A BUSCARLO A SU PROPIA CASA, DONDE LE OFRECIÓ ALGUNOS CONTRATOS CON LOS QUE INICIÓ DE PASO UNA GRAN AMISTAD, HASTA EL PUNTO EN QUE EL MISMO ARGUEDAS EN SU TESTAMENTO SOLICITARÍA LA PRESENCIA DEL MÚSICO EN SU FUNERAL E INCLUSO LE DEDICÓ LA OBRAS PÓSTUMA “El zorro de arriba y el zorro de abajo”. 
A MEDIADOS DE LOS SETENTA DEL SIGLO XX, HUAMANÍ EJERCIÓ LA DOCENCIA EN LA ESCUELA NACIONAL DEL FOLCLOR, PERO NUNCA ABANDONÓ LAS PRESENTACIONES MUSICALES CON LAS QUE RECORRIÓ AMÉRICA, EUROPA E INCLUSO JAPÓN, ESTE ÚLTIMO EN PLENOS ALBORES DEL SIGLO XXI, SIEMPRE LLEVANDO A CUESTAS SU ESTATUS DE EMBAJADOR de la música costumbrista ayacuchana, GÉNERO DEL CUAL ERA UNO DE SUS MÁS PUROS EXPONENTES, SIENDO RECONOCIDO CON la Medalla Kuntur del Instituto Nacional de Cultura y condecoraDO POR SU CONTRIBUCIÓN AL FOLCLOR POR la Universidad Nacional de Ingeniería. 
ENTRE LAS OBRAS DE MÁXIMO RECORDAMOS: Manzana pukay pukacha, Agonía, Chinka chinkacha jora, Retama, Toril, Jaca takay, Salud chimaychA, ENTRE OTROS, MIENTRAS QUE EN EL CINE DEJA COMO RECUERDO SU PARTICIPACIÓN EN CINTAS, EN SU MAYORÍA DOCUMENTALES, COMO: El Violinista (1972), El Perú y su Música (1979), Yawar Fiesta (1982), Mountain Music of Peru (1984), Lágrimas de Wuayronco (2000), Altiplano (2004) Y Sigo Siendo (2012). RECORDANDO A Máximo Damián Huamaní.